Según cifras del Banco Mundial, el 50% de la población de Latinoamérica no está bancarizada. Esta realidad afecta en gran medida la economía de las personas, debido a que se traduce en limitaciones para el manejo dinero e imposibilidad de acceso a sistemas de ahorro o a créditos.

Frente a esa situación, las criptomonedas figuran como alternativas para democratizar el acceso al dinero y brindar a las personas la oportunidad de realizar transacciones financieras de forma sencilla sin necesitar intermediarios.

La naturaleza y el funcionamiento de las monedas digitales permiten que las personas puedan enviar y recibir dinero de forma instantánea en cualquier parte del mundo con solo poseer un dispositivo mediante el que puedan gestionar una wallet o  billetera electrónica. 

En América Latina, se ha popularizado su uso por su efectividad para sobrellevar problemas como la inflación, la dificultad para acceder a servicios bancarios, los controles cambiarios y la inestabilidad económica.

En países como Argentina, México, Colombia, Venezuela y Brasil la confianza de las personas hacia este tipo de activos ha aumentado en vista de su facilidad de intercambio y su consolidación como activos seguros para la inversión y el ahorro. En ese sentido, las criptomonedas destacan en la región por tener cualidades funcionales.

Sirven como método de pago

El aumento de la confianza en las criptomonedas ha hecho que cada vez más personas y comercios las acepten como modalidad de pago en Latinoamérica. En Venezuela, hay expendios que se han sumado a la utilización de este tipo de dinero y es probable que la tendencia aumente en el corto plazo.

Según información publicada en el portal web Cointelegraph, a partir del 1 de junio más de 20 mil comercios aceptarán criptomonedas como pago, gracias a una asociación de la starup de criptomonedas Cryptobuyer y la empresa venezolana Mega Soft, que gestiona pagos para miles de empresas nacionales mediante su plataforma llamada Merchant Sever.

Los comercios recibirán Bitcoin, Ether, Litecoin, Dash y otras monedas digitales que podrán cambiar por fiat o conservarlas. Esta iniciativa adquiere valor en un contexto donde la escasez de efectivo en bolívares y la carencia de divisas para hacer pagos exactos afectan a la población.

En Argentina, gracias a la alianza de las empresas Bitex y Alto Viaje, pueden cargarse Bitcoin a la tarjeta que se utiliza para pagar los autobuses. La modalidad de pago funciona en 37 ciudades y las tarjetas pueden recargarse en la plataforma online de Alto Viaje, estaciones de metro y algunas tiendas.

En la ciudad de Fortaleza, Brasil, las unidades de transporte público tendrán dispositivos habilitados para pagar con Bitcoin y de esta manera agilizar el servicio al facilitar las transacciones en este sector.

En Colombia, las personas pueden recibir pagos en Bitcoin, Bitcoin Cash y Dai y retirar el dinero en pesos a través de la aplicación de pagos Cobru. La conversión de moneda digital a local es posible gracias a la alianza hecha entre Cobru y la empresa procesadora de pagos en criptomonedas Xpay.

Cada día son más las empresas e instituciones que aceptan a las criptomonedas como un dinero válido para sus transacciones financieras. Además, se incrementan las facilidades y opciones que ofrecen las empresas de pagos electrónicos a los usuarios. Este escenario incentiva la incursión personas en este mercado.

Envío de remesas

El envío de remesas es otro de los grandes usos que dan los latinoamericanos a las criptomonedas. Las plataformas de pagos permiten hacer transacciones transfronterizas de forma rápida, segura y con comisiones más bajas que las cobradas por los bancos internacionales.

Otras ventajas que ofrecen este tipo de transacciones es la interoperabilidad de las criptomonedas, la posibilidad de cambiarlas a dinero fiat y la protección de la identidad que brindan a los usuarios.

Esta facilidad cobra importancia en países como Venezuela, donde pocas personas poseen una cuenta bancaria en el exterior y además existen sanciones económicas que dificultan la realización de transferencias de dinero internacionales.

También debe considerarse que las remesas han representado una fuente de ingreso de divisas al país gracias a los envío hechos por venezolanos residenciados en el extranjero a sus familiares que siguen en el país.

Reserva de valor

El ahorro en criptomonedas también se ha incrementado gracias a la solidez que han adquirido estos activos digitales. A mediados del año pasado, en Argentina la población se volcó al ahorro en criptomonedas ante la posibilidad de que estallará una crisis parecida a la del año 2001 y pudieran perder su dinero. En medio de la inestabilidad económica, el uso de los  criptoactivos como reserva de valor se convierte en una excelente opción.

Los venezolanos también han recurrido a las monedas digitales para proteger su dinero de la hiperinflación que afecta el país. Los números de la plataforma de intercambio LocalBitcoins reflejan esta tendencia.

De acuerdo a datos de Coin Dance, Venezuela registró en la semana del 21 al 28 de diciembre de 2019 un récord histórico de transacciones por Bs. 248,020,764,800 (que equivalían aproximadamente a 25.000.000 de dólares para el momento).

Por su parte, según una encuesta realizada por la plataforma de intercambio de Bitcoin, Paxful, arrojó que 86,5% de los colombianos está familiarizado con las criptomonedas y que de ese porcentaje casi 80% invertiría en Bitcoin, 3,26% compraría Ethereum y 4,7% adquiriría Bytecoin.

Las criptomonedas se han instalado en el ecosistema financiero mundial y representan una alternativa ante instituciones tradicionales como los bancos. La aceptación e intercambio de estas monedas han aumentado su valor y su fuerza como buen dinero en América Latina. Su futuro es prometedor.