Una vez culminado el año 2020, en cual se aceleró la digitalización de operaciones financieras, el 2021 se presenta como una oportunidad de consolidar dichos avances. En ese sentido, las empresas que ofrecen este tipo de servicios se ven en la necesidad de ser más eficientes y fidelizar a sus usuarios. 

Entre estas entidades destaca la banca que, a pesar de ser una institución tradicional, se ha adaptado a los cambios que la tecnología ha traído consigo en los últimos años. Los clientes de la banca aspiran a disfrutar de servicios que funcionen bajo criterios de rapidez, seguridad y eficiencia. Además, buscan herramientas que brinden soluciones a sus necesidades particulares. 

Por ello, las principales tendencias fintech para la banca en 2021 están enfocadas en la automatización de procesos, la atención personalizada y el manejo inteligente de datos. Algunas de ellas son:

  • Inteligencia Artificial y Analítica de datos

El uso adecuado de las grandes cantidades de datos que posee la banca puede hacer la diferencia. Por ello, las tecnologías de Inteligencia Artificial y Analítica de datos cumplen un papel importante en la recopilación y procesamiento de información en tiempo real, lo cual resulta útil para identificar problemas y hallar soluciones, conocer las preferencias de los clientes para atenderlos de forma personalizada y encontrar oportunidades de negocios en el mercado. 

Asimismo, estas tecnologías contribuyen a optimizar la automatización de procesos internos de la empresa y de las transacciones que ejecutan los usuarios a diario. Las cualidades de la Inteligencia Artificial permiten hacer predicciones sobre el comportamiento de los distintos actores del sector bancario con la finalidad de aprovechar oportunidades, eliminar amenazas y corregir debilidades. 

  • Banca abierta

La banca abierta u open banking es un servicio que permite a los usuarios de entidades bancarias compartir información confidencial con otras empresas para obtener servicios personalizados y hacer pagos múltiples desde una sola plataforma. Los clientes de la banca abierta autorizan qué datos compartir y con cuáles empresas hacerlo. Con base en sus patrones de comportamiento, esta herramienta permite a los usuarios pagar sus deudas con mayor facilidad, recibir ofertas de servicios financieros y recomendaciones para ahorrar e invertir. De esta manera, tienen un mayor control y una mayor visión de sus finanzas. 

La banca abierta deja atrás la realización de pagos digitales de forma paralela para trabajar con ecosistemas de pagos abiertos en los que un solo proveedor, el banco, elimina las barreras entre empresas y brinda solución a las diferentes necesidades del cliente. 

El funcionamiento de la banca abierta requiere de aplicaciones abiertas como las API’s para que distintas plataformas y sistemas se comuniquen entre sí. Se prevé que los servicios integrados sean el futuro del sector financiero y que los sistemas que no se ajusten a esta modalidad quedarán obsoletos. 

  • Bancos digitales e infraestructura en la nube 

En 2020 el uso de la banca a través de plataformas digitales paso de ser una opción a ser parte de la cotidianidad de personas en todo el mundo. La preferencia por la utilización de estos canales ha hecho que los bancos sin oficinas o «neobancos» ganen popularidad, ya que los usuarios pueden hacer todas sus operaciones desde un dispositivo móvil.  En ese sentido, los bancos requieren de una infraestructura de tecnología en la nube que les permita ahorrar costos y les brinde escalabilidad: movilidad y flexibilidad a la hora de ofrecer nuevos productos financieros en el mercado.

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